Evadir lo esperado: introducción

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Sini Silveri



Las últimas dos décadas en la poesía finlandesa han sido una época de autoorganización, confesionalismo, ludismo y afecto. Varias inquietudes pesan sobre las fibras y filamentos de la poesía, y sobre las teorías que indagan en ella. En los últimos años, la ironía se ha disipado en gran parte. El solipsismo ha sido reemplazado por el intento concertado de ir más allá de lo humano.

Los autores que aparecen en esta selección —Erkka Filander, Pauliina Haasjoki, Niillas Holmberg, Milka Luhtaniemi, Raisa Marjamäki, Maria Matinmikko, Reetta Pekkanen, Juha Rautio, Hanna Storm, Anna Tomi, Taneli Viljanen y Mikko Väänänen— son voces únicas en el panorama de la poesía finlandesa contemporánea. Vinculados por una cierta veta de sinceridad, sus obras plantean preguntas desconcertantes. El asombro, ese medio para visualizar lo nuevo y concretarlo en el mundo, permea esta selección.

Tomados de diferentes libros y reunidos aquí, estos poemas forman una red de afinidades, raíces y referencias intertextuales: un micelio. Las cuestiones ambientales, la escritura queer, el activismo, el performance, el amotinamiento y la reflexión sobre el mundo se entretejen para formar esta red.

La colección comienza con el poema de Erkka Filander, tomado de Heräämisen valkea myrsky (“El blanco turbión del despertar”, 2013). Como sugiere su título, la voz pretende transmitir la desnudez de las impresiones sensoriales, el estado de sensibilidad cognitiva entre la vigilia y el sueño. Su tono es edificante y, sin embargo, capaz de apartarse de sí mismo, de diferenciarse y, de esta manera, afirmar su presencia.

Pienia kovia nuppuja (“Brotes duros y pequeños”, 2014), la premiada obra de Reetta Pekkanen, es un ejemplo emblemático de la poesía finlandesa contemporánea. Al tiempo que aborda directamente al humano (tanto hablando sobre él como con él), subraya su inseparabilidad de la naturaleza. Los temas y ritmos de Pienia kovia nuppuja han influido en el estilo de libros de poesía más recientes.

La obra de Raisa Marjamäki incluye Ei kenenkään laituri (“Muelle de nadie”, 2014) e Ihmeellistä käyttäytymistä (“Comportamiento asombroso”, 2020). Sus temas, métodos e incluso procedimientos de impresión reflejan una meditación sobre el medio ambiente y los mecanismos del libre mercado. El concepto de lo sagrado también impregna los escritos de Marjamäki.

La carrera de Pauliina Haasjoki en el artivismo ambiental abarca décadas. El hecho de que la poesía finlandesa contemporánea se centre en una variedad de especies vivas (el humano aparece simplemente como una entre otras) se debe en parte al longevo esfuerzo poético de Haasjoki. Esta antología presenta una pieza del libro Planeetta (“Planeta”, 2016).

En el intricado paisaje de este micelio, la poesía performativa tiene su lugar especial. Las piezas de Hanna Storm del libro kutsun itseni kylään (“Me invitaré a casa”, 2018) han sido seleccionadas porque se centran en el significado del discurso. Para Strom, la poesía existe cuando es interpretada, cuando habla en voz alta: íntima, momentánea, capaz de crear nuevos espacios. Strom lo ha articulado en estos términos: “cuánto pueden expresar unas pocas palabras, o incluso una sola palabra, o una unidad más pequeña, como una coma (mi elemento favorito en poesía). ¿Cuánto puede transmitir la enunciación de un poema?”

Otra obra de poesía performativa es Merkittävät puistot alueittain de Juha Rautio (“Parques relevantes por región”, 2017). El texto es musical; sus significados, profusos. La poesía de Rautio toca un nervio en nuestro tiempo, al tiempo que evita formas anquilosadas de expresión. La misma conciencia de lo efímero se aprecia en la obra de Mikko Väänänen Minä heiluu (“Columpios”, 2018). La fugacidad del tiempo, el cansancio como fuerza vencedora y la oscilación del yo pasan a primer plano. La formación de Väänänen en la meditación, el zen y la filosofía lo acerca a otros poetas contemporáneos.

Las piezas más nuevas incluyen varias de Kirnu de Milka Luhtaniemi (“Hacer mantequilla”, 2021). Kirnu muestra una postura activa, una agencia, una capacidad para plasmar las preocupaciones sobre la situación del mundo. Luhtaniemi crea sensaciones, acciones y búsquedas, sin limitarse a meras imágenes o estructuras poéticas.

Presentamos dos poemas de Huomisen vieras (“El invitado de mañana”, 2019) de Anna Tomi. Huomisen vieras es un compendio de pronósticos. Connota, no denota. Abraza el mundo con sensibilidad y sensatez. Por eso está aquí.

Los últimos tres poetas de la sección están conectados en sus esfuerzos por escribir o representar el cambio. La producción de Taneli Viljanen incluye “Aavemanifesti” (“Manifiesto fantasma”) del poema-ensayo sobre la disidencia de género, Varjoja, usvaa (“Sombras, niebla”, 2020). No es desproporcionado decir que esta pieza intenta asir lo inefable. La obra de Viljanen dice lo esencial: no existe un principio unívoco, ni siquiera dos, que pueda servir de base para la construcción del mundo.

Maria Matinmikko es una escritora polifacética. Esta antología presenta un extracto de su novela de poesía filosófica y feminista Kolkka (“Esquina”, 2019), así como texto de la obra Värit (“Colores”, 2017). Ambos centran lo político y nuevos modos de concebirlo, qué tan vibrante puede ser lo político.

Una pieza del poeta y activista sami Niillas Holmberg cierra la selección, y está tomada de Jos itseni pelastan itseltäni (“Si me salvo de mí mismo”, 2015). Es un escritor premiado y ampliamente traducido. Pensar en varios idiomas permite que el lenguaje de Holmberg habite un espacio liminal, donde hay más margen de maniobra. En ese espacio liminal la poesía evade lo esperado.


Traducción de José Luis Rico