Ramona de Jesús | Poemas

Suomennos



Tres poemas de libro Dos metros cuadrados de piel



CUENTA CORRIENTE II

jueves 24 de enero
201 euros 3 centavos



trazando líneas con las yemas de mis dedos
voy y vengo
como si todo a mi alrededor girara
y fuese yo quien permaneciera quieta
ingrávida frente al portón
cuando las hormigas trepaban por los zapatos




UNA ADAPTACIÓN DE COCUYO,
SEVERO SARDUY (1991)

el testamento de la luz
su recuerdo
eso es la sombra
la silueta inasible de las cosas
que les da relieve
el niño nonato que me hace trampas
y esa foto de nosotros
que no existe
¿es eso la sombra?
¿el pensamiento?




ESTUDIO SOBRE LA CAPACIDAD MIMÉTICA DE LA OBSIDIANA

esconde los mapas
los ceniceros
cercena las ramas
trae gritos
en los nombres del espejo
hace tiempo viene
el opaco rostro del futuro
a poner los clavos
que unen a dios a esta casa




CONSIDERACIONES SOBRE EL TEATRO ALEMÁN

hoy también cenaste sopa de calabaza de pie
junto a la ventana y te has duchado para
recibir a la mujer que conociste ayer en la
panadería donde comprás el diario que leés
en las mañanas despacio a la mesa sentado
tomás el café con leche comés el pan con queso
sos el gesto de un tiempo otro un bichito
raro en una caja blanca de paredes altas typisch
altbau sos la viva imagen de Europa con tu
afiche de Rothko que odio y que olvido decirte
que odio pero que a la flaca que te visita parece
no importarle pues ni lo mira ni te mira a vos sino
que se arregla su pelo su delicado bob entre las tazas
entre el vino servido en tazas entra Brecht a la
conversación y las piernas en el lavaplatos de las
lenguas y quién decime quién pudiese hacer el amor
de un solo tiro sin pausas sin titubeos vos y la viva
imagen de Europa sos un bichito raro cuando se va
la flaca y te quedás con la mano en la entrepierna con
la tele prendida antes de cerrarme la persiana decime
dónde está tu cama si dormís acurrucado o cuántas
veces apagás la alarma me quedo con las preguntas
rodeada de colillas afuera del sueño a orillas de
Europa te prometo que la próxima vez que te
encuentre voy a gritar: «Facundo Facundo dejá
las luces encendidas esta noche» aunque no
respondas a mi llamado aunque ese no sea
tu nombre